Los miembros del equipo
son elegidos, de forma habitual, por su trabajo en el proceso que se está
revisando. Ellos proporcionan el cerebro y los músculos para la recogida
de los datos y su posterior análisis necesario para la mejora del proceso
en cuestión.
Como casi nunca se
dedican al proyecto a tiempo completo, deben acordar con su jefe inmediato
cómo lo compaginarán con su trabajo diario.