Seis Sigma no consiste
únicamente en un conjunto de herramientas estadísticas y cálculos de
defectos. Tampoco se limita a organizar a la gente en equipos de trabajo
eficientes.
Se necesita algo más, ya que los equipos de trabajo o las
herramientas de gestión por sí solos no pueden cambiar la estructura de
una organización.
Dichos elementos deben
formar parte de una infraestructura diseñada para ayudar en el rediseño
de la empresa. Sería como levantar una andamiada alrededor de una nave
industrial que se está reconstruyendo o reformando.