Cuando se comienza con
Seis Sigma en una organización funcional, el propietario del proceso es
normalmente un directivo encargado de una parte de una función
determinada. Asimismo, el propietario del proceso es quien recibe la
solución propuesta por un equipo de mejora y se convierte en el
“propietario” responsable de dirigir el proceso mejorado.
Con el tiempo, a medida
que Seis Sigma evoluciona, y la organización con él, el enfoque basado
en las funciones será reemplazado por otro basado en los procesos clave.
Los propietarios de proceso serán los que dirijan esos procesos (como el
de ventas) “extremo a extremo” a través de la organización.
La aparición de los
propietarios de proceso es gradual en muchas empresas Seis Sigma. Esta
figura sólo alcanza su pleno significado en organizaciones que han
apostado por la gestión de procesos como su forma de hacer negocios. La
implantación de un sistema de este tipo puede llevar varios años.